amer_mund.jpg (9800 bytes)  

agu_dul.jpg (5483 bytes)

 

El agua constituye un elemento vital y articulador de la naturaleza y por tanto su manejo es tema central para la gestión ambiental, ya que interrelaciona los recursos naturales, el medio ambiente y la actividad humana.

 

El agua es uno de los elementos reguladores del equilibrio del sistema natural global. Este sistema está determinado por las relaciones existentes entre la biosfera, la atmósfera, la litosfera y la hidrosfera. El agua, dentro del sistema natural global, integra un ciclo dinámico, que se cumple a través de los fenómenos de precipitación, infiltración, escorrentía, evaporación y evapotranspiración.

imagen.jpg (19323 bytes)

El agua, mediante los distintos fenómenos mencionados, se mueve entre la atmósfera, la hidrosfera y la litosfera gracias a su capacidad de cambio de estado físico: gaseoso, líquido y sólido, en un ciclo permanente y en una relación determinante de la vida y de las actividades productivas del ser humano y la naturaleza.

La cantidad de agua que hay en la Tierra alcanza los 1.385 millones de km3. Sin embargo, menos de 3% de esta cantidad es Agua dulce, y la mayor parte de esta última es difícil de aprovechar por encontrarse en los casquetes polares y a grandes profundidades.

aguaam2.gif (28021 bytes)

Las principales fuentes de abastecimiento de agua dulce en el planeta son los ríos, lagos y embalses. A través de los ríos del mundo fluyen aproximadamente 2.000 Km3 de agua, casi 50% del total está en América del Sur y 25% en Asia. En un año completo fluyen 41.000 Km3 de agua dulce, incluyendo 27.000 Km3 de escorrentía superficial y unos 13.000 Km3 de flujos subterráneos "estables" que alimentan los ríos.

gráfica

Fuente: World Resources 1988-1989. Global Systems and Cycles, page 187. WR1. 1988

 

Los que se salvaron poblaron la Tierra

La siguiente versión del mito de la creación del pueblo Mapuche, en Chile, muestra elementos comunes a muchos otros mitos de esta índole: la gente nace de un gran cataclismo, de una lucha feroz entre las fuerzas naturales del mar y la tierra. El mito se fundamenta en los principales rasgos geográficos de la tierra que definen el entorno del hombre—maremotos, terremotos y erupciones volcánicas. Hombre y naturaleza, religión, cultura y sociedad, vida y muerte, objetos vivos e inertes, surgen de este mismo momento fundador:

Allá en el mar, en lo más profundo

vivía una gran culebra que se llamaba Cai Cai.

Las aguas obedecían las órdenes del culebrón

y un día comenzaron a cubrir la tierra.

Había otra culebra tan poderosa como la anterior

que vivía en la cumbre de los cerros.

El Ten Ten aconsejó a los mapuches

que se subieran a un cerro

cuando comenzaran a subir las aguas.

Muchos mapuches no lograron subir al cerro

y murieron transformándose en peces.

El agua subía y subía,

y el cerro flotaba y también subía y subía;

los mapuches se ponían los cantaritos sobre

las cabezas

para protegerse de la lluvia y el sol;

y decían:

Cai, Cai, Cai;

y respondían:

Ten, Ten, Ten;

hicieron sacrificios y se calmó el agua,

y los que se salvaron

bajaron del cerro y poblaron la tierra.

Así nacieron los mapuches.

Fuente: José Bengoa, Historia del Pueblo Mapuche, 2a edición.
Santiago: Ediciones Sur, 1987.